Luna Export Slaughterhouse Plc es una agroindustria diversificada con sede en Adís Abeba, Etiopía, con más de dos décadas de experiencia en la producción ganadera, el procesamiento, la distribución minorista y la exportación. Su visión empresarial es promover la nutrición, el bienestar y la seguridad alimentaria, a la vez que construye una empresa comercialmente resiliente.
En el marco del Programa Creciendo Juntos, financiado por NORAD e implementado por IDH en colaboración con Rikolto, EAGC y CIAT, Luna fortalece su estrategia de integración retrospectiva mediante el abastecimiento de cultivos clave directamente de pequeños agricultores. La iniciativa se centra en el maíz en grano, el ensilado de maíz y la cebolla, que también se utiliza como cultivo de rotación para promover la agricultura regenerativa y la salud del suelo.
Para satisfacer su creciente demanda de materias primas y, al mismo tiempo, gestionar el riesgo y las necesidades de capital, Luna está expandiendo un modelo de producción por contrato basado en clústeres. Este enfoque combina las granjas núcleo de Luna con grupos organizados de pequeños agricultores ubicados en un radio de 15 km. Para 2028, Luna aspira a trabajar con aproximadamente 3000 pequeños agricultores, abasteciéndose directamente de la mayor parte de su ensilado de maíz y cebollas.
Se proyecta que la expansión del abastecimiento inclusivo mediante la agricultura en clúster duplicará las ganancias de Luna por abastecimiento entre 2025 y 2028, impulsada por mayores volúmenes y una mayor eficiencia operativa. El ensilado de maíz, en particular, desempeña un papel estratégico al garantizar un suministro constante de alimento para las operaciones ganaderas de Luna y reducir la mortalidad animal durante los períodos de sequía. Los animales alimentados con ensilado de grano también obtienen sobreprecios en el mercado, lo que fortalece los márgenes de beneficio de Luna. Se espera que los agricultores obtengan importantes aumentos de ingresos y una mayor resiliencia. Esto se verá impulsado por rendimientos significativamente mayores que los de los agricultores no afiliados, gracias a un mejor acceso a insumos, mecanización, capacitación y acceso al mercado.
Al integrar a los pequeños agricultores en el centro de su estrategia de abastecimiento, Luna demuestra cómo el crecimiento comercial y el desarrollo inclusivo pueden reforzarse mutuamente. La inversión continua en servicios para agricultores, sistemas digitales, infraestructura poscosecha y capacidad cooperativa será fundamental para escalar el modelo de forma sostenible.